Jesús Javier Díaz Rico – I Simposio sobre Obesidad – III Congreso Online en Ciencia Sanitaria

Jesús Javier Díaz Rico, fundador de una de las asociaciones colaboradoras del congreso como es ASEPO. Presentó el resumen de su ponencia que se emitió durante los días 1, 2 y 3 de julio del 2020 en el congreso online. El tema de esta ponencia es la obesidad en todas sus facetas.

¿Qué es la obesidad?

“La obesidad es una enfermedad, crónica, progresiva e irreversible”.

 

Se habla de obesidad cuando el organismo contiene demasiada grasa, o sea, existe una hipertrofia general del tejido adiposo, un índice de masa corporal (IMC) en el adulto mayor a 30 kg/m², según la Organización Mundial para la Salud (OMS). También se considera señal de obesidad al perímetro abdominal que, en hombres, es mayor o igual a 102 cm. y, en mujeres, mayor o igual a 88 cm.

No obstante, hay que señalar que no podemos interpretar el aumento de peso como un aumento de grasa, ya que es perfectamente posible que un individuo haya subido de peso debido a una retención hídrica, por lo que, en este caso, no hablaríamos de obesidad.

Sin embargo, muchas personas obesas coinciden en que a lo largo del año su peso fluctúa, casi sin posibilidad de mantener una cifra o valor constante. Esto es un indicativo de que la obesidad es una enfermedad crónica.

¿Por qué hablamos siempre de sobrepeso en el caso de obesidad?

El sobrepeso y la obesidad no son lo mismo. La obesidad es el incremento del peso corporal por encima de un 15% del valor considerado normal, como consecuencia del aumento de la grasa corporal. El porcentaje de personas que encajan en esas dos categorías, sobrepeso y obesidad, se determina mediante el Índice de Masa Corporal (cálculo entre la estatura y el peso del individuo) y, en este sentido, la OMS considera que existe sobrepeso cuando el IMC es igual o superior a 25 kg/m².

«El sobrepeso es “imperceptible” visualmente, y NO es una enfermedad a diferencia de la obesidad que ¡Sí! lo es, desde su estadio I”

 

¿Dónde se clasifica la obesidad como enfermedad?

Todos sabemos que según su etiopatogenia (según la causa y la fisiopatología consecuente) las enfermedades se pueden clasificar en:

Enfermedades endógenas.

Enfermedades exógenas.

Enfermedades ambientales.

Enfermedades de etiología multifactorial.

El gran secreto de la obesidad. La etiología.

¿Se puede curar la obesidad?

La obesidad no puede curarse, al menos en términos de número de células grasas, y cuesta tanto mantener el peso corporal una vez que se ha reducido. Aunque bajemos de peso y disminuyamos el tamaño de las células grasa, está aún es metabólicamente activa, por lo que puede seguir almacenando lípidos de por vida.

Comorbilidades (tipos de enfermedades), dolencias y trastornos asociados a la obesidad:

  •     Cardiovasculares
  •     Arteriosclerosis
  •     Diabetes mellitus tipo II
  •     Alteraciones metabólicas
  •     Respiratorios
  •     Osteoarticulares
  •     Digestivos
  •     Renales
  •     Cutáneos
  •     Problemas gestacionales
  •     Problemas gonadales
  •     Problemas sexuales
  •     Problemas neurológicos
  •     Hematológicos
  •     Quirúrgicos y anestésicos
  •     Problemas oncológicos
  •     Problemas psicológicos
  •     Problemas sociales

Más información en el III Congreso Online en Ciencia Sanitaria

Estos son algunos puntos clave que podremos ver en la ponencia sobre obesidad de Jesús Javier Díaz Rico dentro de nuestro congreso online. Además de otros muchos como puede ser la obesidad hoy en día y algunos aspectos más técnicos dentro de la etiología de la misma.

CONFERENCIA

Desde Ciencia Sanitaria y en concreto desde el III Congreso Online en Ciencia Sanitaria, queremos destacar que hoy en día la obesidad es un problema o enfermedad muy grave y como comentará en su ponencia Jesús Javier,  es considerada por muchos expertos como la enfermedad del Siglo XXI. Aunque esto, tal vez pueda cambiar ahora por el tema de la pandemia del COVID-19, también conocido como coronavirus.

 

La Dieta del Libro Negro (CURSO COMPLETO)

Curso (a distancia) personalizado para la aplicación personal de: «El Método de la Reconducción Alimenticia de J. J. Díaz Rico®»

CURSO COMPLETO



Objetivo del curso es:

Iniciar al alumno a la aplicación propia del citado Método y que este aprenda por si mismo dicho «Método», para utilizarlo exclusivamente en su persona, siempre que lo necesite o quiera.

Para poder iniciar este curso es necesario que:

Contrate el curso mediante el (carro) del producto.

Una vez abonado el curso mediante el procedimiento del pago, se mandará un e-mail con un archivo en «Zip» donde incluirá todo el temario del curso, este constará de lo siguiente:

DOSSIER:

  • Plantilla para la confección del dossier personalizado.
  • Ficha de datos personales.
  • Copia y explicación abreviada del citado Método.
  • Plantilla para la medición del cálculo IMC (Índice de Masa Corporal) tanto en hombres como en mujeres. Antropometría (peso, talla y perímetro).
  • Tabla de interpretación de los indicadores del IMC.
  • Encuesta clínica y psicosocial del alumno. (Conocer la identidad, antecedentes personales y familiares, medicamentos que se hayan prescrito, el estilo de vida, la situación económica y los factores étnicos, con influencia sobre los hábitos alimentarios).
  • Encuesta dietética del alumno. (Exploración a fondo de las costumbre alimentarias, el número de veces que se come al día, los tipos de platos que se cocinan, los alimentos y preparaciones culinarias preferidas, la frecuencia de consumo y valoración de los alimentos ingeridos).
  • Tabla de descripción de los principales alimentos: Proteínas, Hidratos de carbono, Lípidos (grasa), Verduras y Condimentos.

Una vez cumplimentado debidamente todos los cuestionarios, tendrán que ser devueltos para ser evaluados por el ponente y para ello se devolverá mediante correo electrónico a la dirección: info@tudietaparaadelgazar.com

DESARROLLO DEL CURSO

Se aplicará de forma personalizada según característica de cada individuo, indicadas en las encuestas.

El curso constará del asesoramiento oportuno desarrollado por el ponente. En este caso por: Sr. Jesús Javier Díaz Rico, creador del propio “Método” citado.

Este asesoramiento, se fundamenta en el seguimiento de las pautas de estilo de vida que afectan sobre todo, a los hábitos de alimentación según “El Método De La Reconducción Alimenticia De J.J. Díaz Rico®.

El asesoramiento del curso como su desarrollo consta por tanto de copia y explicación abreviada del citado “Método”, el cual incluye un periodo máximo de cuatro meses, para poder consultar cualquier duda  que pueda surgir durante dicho periodo. Este tiempo de cuatro meses se concede con el objetivo, de que cualquier cliente normal,  pueda tanto aprender cómo aplicar de una forma regular en su vida, el citado Método.

Una vez realizado el curso, este tiene un apoyo post-curso para cualquier consulta puntual que surja o bien para que la entidad pueda  mantener informado a la persona que ha realizado el curso, con alguna novedad o noticia que surja en el futuro.

Este contacto se mantendrá mediante correo electrónico, WhatsApp u otra aplicación de mensaje de texto.

Nota 1: Todas las consultas se trataran exclusivamente vía email a la dirección de: info@tudietaparaadelgazar.com

Nota 2: Pasado los cuatros meses desde la fecha en la que se adquiera el producto (curso), este ya no tendrá vigencia.

Al igual que se te apoyará en el post-curso, se te alentará a seguir formándote e investigando para una mejor difusión de la técnica. Lo que le dará a tu vida un empujón para poder ayudarte más y mejor y si estas empezando, una buena base para comenzar a plantearte una mejora de la salud.

¿Quién es Jesús Javier Díaz?

Una vida a base de dietas

Mi experiencia en el mundo de la nutrición y el deporte.

Mi nombre es Jesús Javier Díaz Rico y nací en Málaga en enero de 1973. De pequeño, según cuenta mi familia, era muy malo para comer, motivo por el que mis padres llegaban a desesperarse conmigo.

Mi madre me ponía en la mesa hasta cuatro platos de comidas diferentes para comer. Como no tenía apetito, llegué a tomar (siempre bajo prescripción médica) una gran cantidad de medicamentos y vitaminas con tan solo un año de edad. Por este motivo, mantuve una complexión delgada hasta los cuatro años aproximadamente y a partir de los cinco años empecé a comer todo tipo de alimentos, como dulces, pasteles, bocadillos de todo tipo, frutos secos, etc.

Todo esto junto a la comida habitual, pasé de estar delgado a coger tanto peso hasta llegar a ser obseso con tan solo 12 años. En plena adolescencia,  empecé a notar el rechazo de las chicas y nunca conseguía mantener una amistad más íntima con ninguna.

En ese momento fue cuando me propuse visitar a un profesional, un nutricionista, además de apuntarme por primera vez a un gimnasio profesional. Todo era nuevo. Comencé una dieta por primera vez que se llamaba peso perfecto. Gracias a estos cambios en mí día a día, conseguí  recuperar mi fisiología normal y mantenerla hasta los 18 años.

Cabe destacar que, más que la dieta, fue el deporte el que me mantuvo en mi peso normal durante tantos años, el fisicoculturismo en concreto. Pero mi obsesión por ganar masa muscular me llevó a ganar más kilos sin control, hasta llegar al sobrepeso.

Esto fue a causa de la mala información que recibía desde las empresas responsables de la venta de suplementos alimenticios y otros productos por el estilo. Industrias que ganan dinero fácil a costa de las ilusiones de los consumidores incautos como lo fui yo.

«Después de darme cuenta de esta última reflexión fue cuando entré en el mundo de las dietas de una forma más seria».

En mi caso se podría decir que he estado toda la vida con una dieta. Durante este pesado y fatigoso camino, he visto, oído y probado de todo, además de pasar por todo tipo de especialistas como endocrinos, dietistas y naturalistas, entre otros.

La primera dieta gestionada por un culturista profesional de mi ciudad que resultó efectiva fue insulsa y sin sabor: 90% de proteínas 10% de carbohidratos y un 0% de grasa. Comidas secas, sin apenas variedad de alimentos y con alimentos, como el aceite, prohibidos. Eso sí, perdí 52 kilos en seis meses. Una pasada… ¡Imaginaos el cambio!

Me quedé estancado en el peso, pero me encontraba fuerte y tonificado. No obstante, aún tenía mucha grasa. Fue entonces cuando me puse en manos del que fue mi primer maestro de la alimentación, un nutricionista titulado que se dedicaba a preparar a sus clientes para competir en culturismo.

Siguiendo sus instrucciones y a base de mucho esfuerzo físico, y algunos pequeños cambios en la dieta, logré bajar tres kilos más. Esta vez, utilicé algunos complementos como aminoácidos y quemadores de grasa como la L-Carnitína.

Me quedé en 70 kilos y todavía seguía manteniendo bastante grasa, ya no podía bajar más, era imposible”.

Mi trabajo y las atenciones que le debía a mi familia hacían que no tuviese demasiado tiempo para dedicarle a mi cuerpo. Esto desencadenó, una vez más, en recuperar de nuevo los kilos que había perdido llegando hasta los cien.

Esto es la cruda realidad, una vez que deja uno de hacer dieta y no hacer deporte, si la persona es propensa a engordar, ya está todo hecho y dicho.

Aburrido y desesperado fui a unos cuantos endocrinos privados, a ver si daban como se suele decir con la “tecla”.

Uno de ellos me habló francamente y me dijo que la única solución a mi problema era hacer una dieta hipo-calórica, es decir, comer menos y hacer deporte.

Un dato importante que me comentó en confianza fue: que no existía ningún producto o fármaco que consiguiera hacer perder peso comiendo todo lo que quisiera.

El Prozac y el Reductil, por ejemplo, es un medicamento peligroso sin un control exhaustivo ya que puede provocar un episodio maníaco en pacientes con trastorno bipolar. Como conclusión, me recomendó que: “llevara una vida equilibrada y que hiciera deporte.

Otro endocrino, más directo, me dijo: “una persona no puede estar toda la vida con unadieta”, es imposible controlar tu peso en el sentido natural.

Por ello no recomiendo hacer una dieta. ¡Sí!, ¡sí!, no hacer dieta.

“Pésate una vez a la semana, apúntate a un gimnasio o practica un deporte que te guste.

Esta es la única fórmula que hay. En conclusión que uno tiene que quemar las calorías que ingiere, si no engorda. Otra cosa más que todo el mundo sabe. ¡Pero es la verdad!. Este es un camino a seguir.

Cuatro compañeros y yo probamos una misma dieta. Discrepamos en ciertos aspectos básicos de la dieta, pero llegamos a la conclusión de que los objetivos siempre suelen ser los mismos: la perdida de kilos, cómo mantenerse sin volver a recuperarlos, cómo tomar uno o ningún producto, cómo aceptar o rechazar ciertos alimentos y bebidas, etc.

Mi experiencia me ha hecho investigar profundamente en estos principios y conseguir así un método definitivo, tanto para la alimentación como para el deporte. A estos Métodos los he denominado «El Método de la Reconducción Alimenticia® y el FullMetalBox®».